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<title>Lectoaventuras</title>
<link>http://lectoaventuras.zoomblog.com/</link>
<description>Selecci&#243;n de lecturas apropiadas para ni&#241;os entre 10 y 13 a&#241;os</description>
<dc:language>es</dc:language>
<dc:date>2006-10-07T19:30:00-03:00</dc:date>
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<title>ZoomBlog</title>
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 <title>Enrique Anderson Imbert</title>
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 <![CDATA[
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"><strong>El fantasma.</strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Se dio cuenta de que acababa de morirse cuando vio que su propio cuerpo, como si no fuera el suyo sino el de un doble, se desplomaba sobre la silla y la arrastraba en la ca&#237;da. Cad&#225;ver y silla quedaron tendidos sobre la alfombra, en medio de la habitaci&#243;n. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; </span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&#191;Con que eso era la muerte? </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; </span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&#161;Qu&#233; desenga&#241;o! Hab&#237;a querido averiguar c&#243;mo era el tr&#225;nsito al otro mundo &#161;y resultaba que no hab&#237;a ning&#250;n otro mundo! La misma opacidad de los muros, la misma distancia entre mueble y mueble, el mismo repicar de la lluvia sobre el techo... Y sobre todo &#161;qu&#233; inmutables, qu&#233; indiferentes a su muerte lo objetos que &#233;l siempre hab&#237;a cre&#237;do amigos!: la l&#225;mpara encendida, el sombrero en la percha...Todo, todo estaba igual. S&#243;lo la silla volteada y su propio cad&#225;ver, cara al cielo raso. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; </span><span style="FONT-FAMILY: Arial">Se inclin&#243; y se mir&#243; en su cad&#225;ver como antes sol&#237;a mirarse en el espejo. &#161;Qu&#233; avejentado! &#161;Y esas envolturas de carne gastada! - Si yo pudiera alzarle los p&#225;rpados quiz&#225; la luz azul de mis ojos ennobleciera otra vez el cuerpo - pens&#243;.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Porque as&#237;, sin la mirada, esos mofletes y arrugas, las curvas velludas de la nariz y los dos dientes amarillos, mordi&#233;ndose el labio exang&#252;e estaban revel&#225;ndole su aborrecida condici&#243;n de mam&#237;fero. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; </span><span style="FONT-FAMILY: Arial">-Ahora que s&#233; que del otro lado no hay &#225;ngeles ni abismos me vuelvo a mi humilde morada. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; </span><span style="FONT-FAMILY: Arial">Y con buen humor se aproxim&#243; a su cad&#225;ver - jaula vac&#237;a - y fue a entrar para animarlo otra vez. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; </span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&#161;Tan f&#225;cil que hubiera sido! Pero no pudo. No pudo porque en ese mismo instante se abri&#243; la puerta y se entrometi&#243; su mujer, alarmada por el ruido de silla y cuerpo ca&#237;dos. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; </span><span style="FONT-FAMILY: Arial; mso-fareast-font-family: Arial"><span style="mso-list: Ignore">-<span style="FONT: 7pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;</span></span></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&#161;No entres! - grit&#243; &#233;l, pero sin voz. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; </span><span style="FONT-FAMILY: Arial">Era tarde. La mujer se arroj&#243; sobre su marido y al sentirlo ex&#225;nime llor&#243; y llor&#243;. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; </span><span style="FONT-FAMILY: Arial">- &#161;C&#225;llate! &#161;lo has echado todo a perder! - gritaba &#233;l, pero sin voz. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;</span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&#161;Qu&#233; mala suerte! &#191;Por qu&#233; no se le habr&#237;a ocurrido encerrarse con llave durante la experiencia. Ahora, con testigo, ya no pod&#237;a resucitar; estaba muerto, definitivamente muerto. &#161;Qu&#233; mala suerte! </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; </span><span style="FONT-FAMILY: Arial">Acech&#243; a su mujer, casi desvanecida sobre su cad&#225;ver; y su propio cad&#225;ver, con la nariz como una proa entre las ondas de pelo de su mujer. Sus tres ni&#241;as irrumpieron a la carrera como si se disputaran un dulce, frenaron de golpe, poco a poco se acercaron y al rato todas lloraban, unas sobre otras. Tambi&#233;n &#233;l lloraba vi&#233;ndose all&#237; en el suelo, porque comprendi&#243; que estar muerto es como estar vivo, pero solo, muy solo. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; </span><span style="FONT-FAMILY: Arial">Sali&#243; de la habitaci&#243;n, triste. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; </span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&#191;Ad&#243;nde ir&#237;a? </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Ya no tuvo esperanzas de una vida sobrenatural. No, no hab&#237;a ning&#250;n misterio.<br />&nbsp;&nbsp; Y empez&#243; a descender, escal&#243;n por escal&#243;n, con gran pesadumbre. <br />&nbsp;&nbsp; Se par&#243; en el rellano. Acababa de advertir que, muerto y todo, hab&#237;a seguido creyendo que se mov&#237;a como si tuviera piernas y brazos. &#161;Eligi&#243; como perspectiva la altura donde antes llevaba sus ojos f&#237;sicos! Puro h&#225;bito. Quiso probar entonces las nuevas ventajas y se ech&#243; a volar por las curvas del aire. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; </span><span style="FONT-FAMILY: Arial">Lo &#250;nico que no pudo hacer fue traspasar los cuerpos s&#243;lidos, tan opacos, las insobornables como siempre. Chocaba contra ellos. No es que le doliera; simplemente no pod&#237;a atravesarlos. Puertas, ventanas, pasadizos, todos los canales que abre el hombre a su actividad, segu&#237;an imponiendo direcciones a sus revoloteos. Pudo colarse por el ojo de una cerradura, pero a duras penas. &#201;l, muerto, no era una especie de virus filtrable para el que siempre hay pasos; s&#243;lo pod&#237;a penetrar por las hendijas que los hombres descubren a simple vista. &#191;Tendr&#237;a ahora el tama&#241;o de una pupila de ojo? Sin embargo, se sent&#237;a como cuando vivo, invisible, s&#237;, pero no incorp&#243;reo. No quiso volar m&#225;s, y baj&#243; a retomar sobre el suelo su estatura de hombre. Conservaba la memoria de su cuerpo ausente, de las posturas que antes hab&#237;a adoptado en cada caso, de las distancias precisas donde estar&#237;an su piel, su pelo, sus miembros. Evocaba as&#237; a su alrededor su propia figura; y se insert&#243; donde antes hab&#237;a tenido las pupilas.<br />&nbsp;&nbsp; Esa noche vel&#243; al lado de su cad&#225;ver, junto a su mujer. Se acerc&#243; tambi&#233;n a sus amigos y oy&#243; sus conversaciones. Lo vio todo. Hasta el &#250;ltimo instante, cuando los terrones del camposanto sonaron l&#250;gubres sobre el caj&#243;n y lo cubrieron.<br />&nbsp;&nbsp; &#201;l hab&#237;a sido toda su vida un hombre dom&#233;stico. De su oficina a su casa, de casa a su oficina. Y nada, fuera de su mujer y sus hijas. No tuvo, pues, tentaciones de viajar al est&#243;mago de la ballena o de recorrer el gran hormiguero. Prefiri&#243; hacer como que se sentaba en el viejo sill&#243;n y gozar de la paz de los suyos. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; </span><span style="FONT-FAMILY: Arial">Pronto se resign&#243; a no poder comunicarles ning&#250;n signo de su presencia. Le bastaba con que su mujer alzara los ojos y mirase su retrato en lo alto de la pared.<br />&nbsp;&nbsp; A veces se lament&#243; de no encontrarse en sus paseos con otro muerto siquiera para cambiar impresiones. Pero no se aburr&#237;a. Acompa&#241;aba a su mujer a todas partes e iba al cine con las ni&#241;as. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; </span><span style="FONT-FAMILY: Arial">En el invierno su mujer cay&#243; enferma, y &#233;l dese&#243; que se muriera. Ten&#237;a la esperanza de que, al morir, el alma de ella vendr&#237;a a hacerle compa&#241;&#237;a. Y se muri&#243; su mujer, pero su alma fue tan invisible para &#233;l como para las hu&#233;rfanas.<br />&nbsp;&nbsp; Qued&#243; otra vez solo, m&#225;s solo a&#250;n, puesto que ya no pudo ver a su mujer. Se consol&#243; con el presentimiento de que el alma de ella estaba a su lado, contemplando tambi&#233;n a las hijas comunes. &#191;Se dar&#237;a cuenta su mujer de que &#233;l estaba all&#237;? Si... &#161;claro!... qu&#233; duda hab&#237;a. &#161;Era tan natural! </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; </span><span style="FONT-FAMILY: Arial">Hasta que un d&#237;a tuvo, por primera vez desde que estaba muerto, esa sensaci&#243;n de m&#225;s all&#225;, de misterio, que tantas veces lo hab&#237;a sobrecogido cuando vivo; &#191;y si toda la casa estuviera poblada de sombras de lejanos parientes, de amigos olvidados, de fisgones, que divert&#237;an su eternidad espiando las hu&#233;rfanas? </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; </span><span style="FONT-FAMILY: Arial">Se estremeci&#243; de disgusto, como si hubiera metido la mano en una cueva de gusanos. &#161;Almas, almas, centenares de almas extra&#241;as desliz&#225;ndose unas encimas de otras, ciegas entre s&#237; pero con sus maliciosos ojos abiertos al aire que respiraban sus hijas! </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;</span><span style="FONT-FAMILY: Arial">Nunca pudo recobrarse de esa sospecha, aunque con el tiempo consigui&#243; despreocuparse: &#161;qu&#233; iba a hacer! Su cu&#241;ada hab&#237;a recogido a las hu&#233;rfanas. All&#237; se sinti&#243; otra vez en su hogar. Y pasaron los a&#241;os. Y vio morir, solteras, una tras otra, a sus tres hijas. Se apag&#243; as&#237;, para siempre, ese fuego de la carne que en otras familias m&#225;s abundantes va extendi&#233;ndose como un incendio en el campo. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; </span><span style="FONT-FAMILY: Arial">Pero &#233;l sab&#237;a que en lo invisible de la muerte su familia segu&#237;a triunfando, que todos, por el gusto de adivinarse juntos, habitaban la misma casa, prendidos a su cu&#241;ada como n&#225;ufragos al &#250;ltimo le&#241;o. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; </span><span style="FONT-FAMILY: Arial">Tambi&#233;n muri&#243; su cu&#241;ada. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; </span><span style="FONT-FAMILY: Arial">Se acerc&#243; al ata&#250;d donde la velaban, mir&#243; su rostro, que todav&#237;a se ofrec&#237;a como un espejo al misterio, y solloz&#243;, solo, solo &#161;qu&#233; solo! Ya no hab&#237;a nadie en el mundo de los vivos que los atrajera a todos con la fuerza del cari&#241;o. Ya no hab&#237;a posibilidades de citarse en un punto del universo. Ya no hab&#237;a esperanzas. All&#237;, entre los cirios en llama, deb&#237;an de estar las almas de su mujer y de sus hijas. Les dijo "&#161;Adi&#243;s!" sabiendo que no pod&#237;an o&#237;rlo, sali&#243; al patio y vol&#243; noche arriba. </span><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span></p>
<p></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">
<p><strong>Biograf&#237;a de Enrique Anderson Imbert.</strong></p></span></p>
<p><strong>Biograf&#237;a de Enrique Anderson Imbert.</strong></p>
<p></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">
<p><strong></strong></p></span></p>
<p><strong></strong></p>
<p></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">
<p><em><font size="2">Naci&#243; en C&#243;rdoba el 12 de febrero de 1910. En 1994 fue candidato al Premio Cervantes, pero&nbsp;lo super&#243;&nbsp;en votos el escritor peruano Mario Vargas Llosa. En los &#250;ltimos a&#241;os se instal&#243; en Buenos Aires, donde falleci&#243; el 6 de diciembre del 2000 a la edad de 90 a&#241;os.&nbsp;</font></em></p></span></p>
<p><em><font size="2">Naci&#243; en C&#243;rdoba el 12 de febrero de 1910. En 1994 fue candidato al Premio Cervantes, pero&nbsp;lo super&#243;&nbsp;en votos el escritor peruano Mario Vargas Llosa. En los &#250;ltimos a&#241;os se instal&#243; en Buenos Aires, donde falleci&#243; el 6 de diciembre del 2000 a la edad de 90 a&#241;os.&nbsp;</font></em></p>
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 <dc:date>2006-10-07T19:30:00-03:00</dc:date>
 <dc:creator>Norma Segades - Manias</dc:creator>
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 <title>El juego de la copa</title>
<link>http://lectoaventuras.zoomblog.com/archivo/2006/10/07/el-juego-de-la-copa.html</link>
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 <![CDATA[
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><b style="mso-bidi-font-weight: normal"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span></b></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Fue Laura la que propuso el juego de la copa. Insist&#237;a en que la chacra de "Las Palmas" era el mejor lugar para una experiencia como esa.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Desde hac&#237;a una semana, ten&#237;a escondido en el ropero el c&#237;rculo de cart&#243;n con las letras pintadas en colorado y esperaba con ansiedad la noche de aquel s&#225;bado.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Laura lo hab&#237;a planeado todo hasta en sus mismos detalles. Ese viernes los padres viajaban a Entre R&#237;os y ellas pasar&#237;an el fin de semana solas en la casa grande. Los caseros, en su chalet del fondo, no se enterar&#237;an de nada.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y su hermana In&#233;s acept&#243;.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El s&#225;bado por la tarde llegaban los primos Usandivaras de visita, y de a caballo, desde el campito vecino. Carlos ser&#237;a m&#225;s f&#225;cil de convencer porque siempre se prend&#237;a en todas: jugar a las escondidas de noche, en el ba&#241;ado, nadar en la pileta a las cuatro de la ma&#241;ana cuando los grandes dorm&#237;an y salir en el tractor a escondidas del capataz. Adem&#225;s, las pel&#237;culas y los libros de terror le fascinaban. El problema era Clara, siempre ten&#237;a miedo y quer&#237;a suspender los juegos apenas las papas quemaban. Aunque los Usandi, por llevarse once meses, eran como esos mellizos que nunca se separan, y Laura termin&#243; de convencer a su hermana In&#233;s: Clara seguir&#237;a a Carlos si &#233;l aceptaba.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ella por ser la de la idea, fue la encargada de propon&#233;rsela a sus primos. In&#233;s, d&#243;cil como de costumbre, escuchaba.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -&#191;El juego de la copa? &#191;Y eso qu&#233; es? &#150;pregunt&#243; inquieta Clara.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; -&#161;No me digas que nunca probaste! &#150;fanfarrone&#243; Laura- &#161;Si es un juego de lo m&#225;s conocido! Nos sentamos los cuatro en el comedor a oscuras, alrededor de una mesa. En el centro ponemos un redondel de cart&#243;n con letras escritas, un candelabro con una vela encendida y una copa hacia abajo. Entonces, cada uno apoya su dedo sobre la copa y convocamos a un esp&#237;ritu. Cuando &#233;l nos hable, la copa se va a ir moviendo de letra en letra hasta formar palabras.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;-Mejor no saber el nombre del esp&#237;ritu que va a venir &#150;se entusiasm&#243; Carlos-, que &#233;l se comunique con nosotros y nos deje su mensaje.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;-Tambi&#233;n podemos hacerle preguntas &#150;dijo In&#233;s para no quedarse atr&#225;s-. Y &#233;l te contesta.&nbsp; </span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; </span><span style="FONT-FAMILY: Arial">Clara en cambio parec&#237;a asustada.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Me parece un juego tonto y peligroso.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Sobre todo peligroso &#191;no? Ten&#233;s catorce a&#241;os, &#191;cuando vas a dejar de tenerle miedo a todo como si fueras una bebita?&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; -&#161;Basta Laura, no la pelees! &#150;terci&#243; Carlos, molesto al ver que su prima se burlaba de su hermana.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero era tarde, la p&#250;a de Laura hab&#237;a surtido efecto. Clara se incorpor&#243; en su silla y, con los ojos brillosos de rabia, acept&#243; el desaf&#237;o. Si su hermano Carlos participaba, dijo, ella no iba a ser una aguafiestas y hasta amenaz&#243; a Laura: "&#161;Cuidado con volver a decirme bebita!"&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esa noche, despu&#233;s de comer, comenzaron los preparativos. Para tranquilizar a sus padres (que no aprobaban el regreso a caballo de noche), Carlos se comunic&#243; con ellos por la radio del capataz y avis&#243; que se quedaban a dormir en la chacra de sus primas.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; A las doce en punto, todo estaba listo para la sesi&#243;n: los chicos sentados alrededor de la mesa, el cart&#243;n de letras en el centro y la copa abajo con los cuatro dedos apoyados sobre su base. A excepci&#243;n de la luz de la vela, la oscuridad era total. Hab&#237;an cerrado todas las ventanas y corrido las cortinas para que ni siquiera el tenue reflejo de la luna, en cuarto creciente, entrara en el comedor.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Estuvieron a oscuras, con los dedos transpirando el cristal de la copa, un largo rato. Laura cada tanto preguntaba.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Si est&#225;s entre nosotros, esp&#237;ritu, danos tu se&#241;al.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero nada suced&#237;a, a excepci&#243;n del rumor del viento, el golpetear de alguna celos&#237;a mal cerrada o el canto lejano de los grillos.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ya ten&#237;an los dedos pegotes y los ojos llorosos de fijarlos en la llama danzante de la vela, cuando Laura lanz&#243; en voz alta su ultim&#225;tum.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Si entraste en este cuarto, danos una se&#241;al. O nos iremos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y entonces la ventana se abri&#243; de par en par y una r&#225;faga de viento apag&#243; la vela. Clara clav&#243; los dedos en la pierna de su hermano Carlos y grit&#243;. Laura, incapaz de detenerse pregunt&#243;:&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; -&#191;Qui&#233;n eres? &#191;Cu&#225;l es tu nombre?&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Ahora la copa se mov&#237;a entre las letras, sin tocar vocales y sin hacer pausas, en forma tan confusa que resultaba dif&#237;cil seguirla y descifrar el mensaje. Por fin se detuvo y ya no se movi&#243;. Entonces Carlos volvi&#243; a encender la vela mientras In&#233;s luchaba con las infladas cortinas tratando de cerrar la ventana. Otra vez se sentaron y otra vez Laura insisti&#243; con sus preguntas.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; -&#191;Eres un esp&#237;ritu bueno?&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; La copa roz&#243; dos letras. La respuesta fue NO.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Eres malo entonces. &#191;C&#243;mo te llamas? &#191;Satan&#225;s?&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Clara empez&#243; a sollozar.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Basta Laura, dejemos este juego, por favor.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" dir="ltr" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Su prima la chist&#243; con mirada burlona.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; -&#191;Qui&#233;n eres? &#150;volvi&#243; a preguntar- &#191;Acaso tienes miedo de contestarme?&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; La copa empez&#243; a moverse en c&#237;rculos, rozando las letras sin hacer pausas. Les costaba seguirla hasta que se detuvo en las dos &#250;ltima: JA, JA.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -&#191;Qui&#233;n se est&#225; haciendo el gracioso? &#150;increp&#243; Laura.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Esto se pone feo, &#191;qu&#233; hacemos?, &#191;seguimos o paramos? &#150;pregunt&#243; In&#233;s un poco nerviosa.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Date por vencida. Tu esp&#237;ritu te carga, no quiere contestar &#150;dijo Carlos.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero Laura estaba fuera de s&#237;, los labios apretados, los ojos fijos en cart&#243;n.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; -&#161;C&#225;llense! &#150;grit&#243;-. &#191;No se dan cuenta? Tenemos que hacerlo hablar &#150;y con voz entrecortada sigui&#243; su interrogatorio-: &#191;A qu&#233; has venido? &#191;A llevarte a alguien? &#191;A qui&#233;n?&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Durante algunos minutos todos estuvieron pendientes de aquel redondel de cristal, de cada letra dibujada en el c&#237;rculo. La luz de la vela deformaba las caras ansiosas de los cuatro en la semioscuridad. Laura insist&#237;a con su pregunta sin obtener respuesta. De pronto, ya en el l&#237;mite de su paciencia, como si hubiera enloquecido, empez&#243; a gritar:&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; -&#161;Contesta, maldito! &#161;Contesta!&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Y la copa gir&#243; en redondo y fue a detenerse en la primera letra y en la siguiente, el tiempo justo para que cada palabra pudiera ser deletreada por todos: "LAURA VA A MORIR".&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Clara empez&#243; a sollozar. Carlos se par&#243; de golpe, estrell&#243; la copa contra el piso y rompi&#243; en cuatro pedazos el c&#237;rculo de cart&#243;n. In&#233;s vocifer&#243; sin control:&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; -&#161;Fuera de ac&#225;, maldito! &#161;No vas a tocar a mi hermana! &#161;No te atrevas a tocar a mi hermana!&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Laura qued&#243; paralizada, con los ojos muy abiertos y una mueca de horror en su cara pecosa.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Carlos fue a prender las luces. In&#233;s trat&#243; de abrazar a su hermana pero la encontr&#243; tan helada y quieta que se asust&#243;.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; -Laura &#191;qu&#233; te pasa? &#161;Reaccion&#225;!&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; La abanicaron, pusieron m&#225;s le&#241;os en la estufa y la acostaron en un sill&#243;n cerca del fuego.&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; De a poco Laura fue volviendo a la realidad. Despu&#233;s empez&#243; a mirarlos a todos, como si hubiera visto algo que no comprendiera bien, hasta que detuvo los ojos sorprendidos en Clara.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; -Fuiste vos, &#191;no es cierto? &#191;Quer&#237;as vengarte porque te trat&#233; de miedosa?&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Clara mir&#243; a su hermano Carlos con desesperaci&#243;n.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; -Se volvi&#243; loca. &#191;C&#243;mo puede pensar una cosa as&#237;?&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Laura salt&#243; sobre su prima y le clav&#243; las manos en el pecho sacudi&#233;ndola por el su&#233;ter con odio.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; -Perversa, perversa, me quisiste matar &#150;y lloraba, presa de una crisis hist&#233;rica.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Carlos e In&#233;s fueron a socorrer a Clara y, tras largos forcejeos, consiguieron que la soltara. Laura se derrumb&#243; del todo. Balbuceaba palabras sin sentido y el cuerpo se le retorc&#237;a en estremecimientos. In&#233;s trat&#243; de consolarla; le acarici&#243; el pelo y le habl&#243; como a una bebita.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Hasta la propia Clara se conmovi&#243; y, con sus palabras m&#225;s cari&#241;osas, le explic&#243; que ella no hab&#237;a movido intencionalmente la copa, que nunca ser&#237;a capaz de hacerle algo as&#237;. Carlos, en cambio, estaba enfurecido. Anunci&#243; que se iba a dormir y orden&#243; a su hermana que fuera a acostarse enseguida porque ensillar&#237;an los caballos apenas amaneciera. In&#233;s, tratando de calmar los &#225;nimos, propuso que todos rezaran un rosario y corri&#243; a buscarlo a su cuarto.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Laura empez&#243; a serenarse.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cost&#243; convencerlo, pero al fin Carlos accedi&#243;, y los cuatro primos, arrepentidos del endemoniado juego, se unieron en ese acto de recogimiento y paz.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; A las dos de la ma&#241;ana, Clara segu&#237;a despierta. Las palabras anteriores rebotaban en su cabeza y volv&#237;an a su conciencia aunque intentara taparlas con el murmullo de sus oraciones. Sent&#237;a que el esp&#237;ritu maligno estaba cerca, al acecho, que en cualquier descuido tratar&#237;a de apoderarse de la vida de su prima.&nbsp;&nbsp;</span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Se culpaba a s&#237; misma por haber consentido en participar en ese absurdo juego de la copa. Si ella se hubiera negado, Carlos habr&#237;a terminado por convencer a Laura y a In&#233;s para que abandonaran la macabra idea.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Era in&#250;til, Clara no pod&#237;a dormir. Ten&#237;a las letras escritas en su mente y la palabra MUERTE la persegu&#237;a cada vez que intentaba cerrar los ojos. Entonces, con el rosario en la mano, trataba de rezar, y al menor crujido, golpe, o rumor, su coraz&#243;n empezaba a latir desenfrenado, y ella a mirar hacia la puerta esperando ver pasar al esp&#237;ritu maligno que esa noche hab&#237;a amenazado a Laura.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; La casona de campo ten&#237;a tantos cuartos, recovecos, pasillos y despensas que, en su terror, trat&#243; de imaginar en cu&#225;l de ellos pod&#237;a ocultarse el maldito. Tambi&#233;n imagin&#243; que pod&#237;a espiarlos a trav&#233;s de las paredes y que sin duda esperaba hasta que todos se durmieran para hacer su aparici&#243;n.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; A las cuatro de la ma&#241;ana, Clara sinti&#243; la urgente necesidad de ir al ba&#241;o. Esper&#243; unos minutos, confiando en que las ganas pasar&#237;an o en poder aguantarlas hasta que amaneciera. Pero no fue as&#237;. Media hora despu&#233;s comprendi&#243; que ten&#237;a dos alternativas: ir al ba&#241;o o hacerse pis en la cama, igual que una bebita. Quiz&#225; Laura hab&#237;a tenido raz&#243;n y ella era una inmadura y una cobarde. En cambio su prima, la propia amenazada, probablemente ya estar&#237;a dormida y repuesta del susto.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Con su l&#225;mpara de kerosene, Clara fue alumbrando el camino a medida que avanzaba. Para llegar al ba&#241;o m&#225;s pr&#243;ximo, deb&#237;a atravesar parte del living y un pasillo que daba a la despensa. S&#243;lo el cuarto de sus t&#237;os ten&#237;a comunicaci&#243;n directa con un ba&#241;o y con otra puerta que daba al exterior. En ausencia de ellos, todo el sector se cerraba con llave. Clara camin&#243; despacio, arrastrando sus chinelas con la esperanza de que su hermano o alguna de sus primas se despertara al o&#237;r sus pasos. Al menos as&#237; compartir&#237;a con alguien sus temores. En ese momento volvi&#243; a sentir una puntada de arrepentimiento por haber cedido al desaf&#237;o de su prima. Y todo por culpa de aquel est&#250;pido juego. La furia le dio valor y casi sin darse cuenta lleg&#243; hasta el ba&#241;o.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Clara estaba a punto de salir, cuando oy&#243; el estruendo de una explosi&#243;n. El ruido ven&#237;a de lejos. Se asom&#243; a la ventana del ba&#241;o y alcanz&#243; a ver el horizonte iluminado por un resplandor anaranjado. Pens&#243; en <personname w:st="on" productid="la Central At&#243;mica" />la Central At&#243;mica</personname /> de Atucha, &#191;y si hubiera estallado?&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Despu&#233;s, segura de que el estruendo habr&#237;a despertado a las primas, fue hacia su cuarto para compartir con ellas sus temores.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; In&#233;s y Laura no estaban en sus camas. Instintivamente, Clara abri&#243; las persianas y observ&#243; que las llamas del incendio avanzaban desde la isla de enfrente.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Carlos tampoco estaba en su cuarto. Desesperada, Clara abri&#243; la puerta principal y ya iba en busca de los caseros, cuando desde el jard&#237;n vio llegar a sus primos, despeinados y con las camperas puestas sobre sus pijamas. Laura no ven&#237;a con ellos.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; -Me despert&#233; con la explosi&#243;n y, como no estabas en tu cama, fui a buscarte al cuarto de las chicas &#150;le explic&#243; Carlos.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; -Yo tambi&#233;n me asust&#233; con el ruido. Parece un incendio importante &#150;coment&#243; In&#233;s-. &#191;Y Laura?&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; -No s&#233;, cre&#237; que estaba con ustedes &#150;dijo Clara, alarmada.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; -Y nosotros pensamos que estar&#237;a con vos &#150;contestaron ellos, casi al un&#237;sono.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Buscaron a Laura en cada metro del jard&#237;n. Rastrearon todo el terreno, hasta la tranquera, con una linterna. Primero los tres juntos, luego cada uno por separado. Al amanecer, el resplandor de las llamas fue reemplazado por un humo cada vez m&#225;s blanco. Y Laura segu&#237;a sin aparecer. Carlos, seguro de que su prima hab&#237;a ideado una nueva broma de mal gusto, propuso irse a la cama. Pero In&#233;s y Clara, muy asustadas, decidieron avisar a los caseros.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Golpearon insistentemente en la puerta del chalet. Nadie respond&#237;a. De repente In&#233;s tuvo la idea.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; -Ellos parten de madrugada a la guachera, a alimentar a los terneros destetados. Quiz&#225; Laura tuvo miedo anoche y se le ocurri&#243; acompa&#241;arlos. &#191;qu&#233; otra cosa pudo haber pasado si no?&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; -&#191;Vos no cre&#233;s en la amenaza de muerte, entonces?&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; -Vamos Clara, &#191;no me digas que te tomaste en serio lo que pas&#243; en el juego de la copa?&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Te apuesto cualquier cosa que ma&#241;ana a las diez encontramos a Laura en la misa del pueblo. Ahora tratemos de dormir un rato. &#161;Me caigo de sue&#241;o!&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Al d&#237;a siguiente, a las diez y cuarto, los tres primos llegaron a la capilla del pueblo de Lima, pedaleando a toda marcha en sus bicicletas. Apurados porque era tarde, y el padre Marcos sol&#237;a ser muy puntual en la celebraci&#243;n de la misa de la ma&#241;ana. Y, aunque no hablaban del asunto, apurados porque a los tres los inquietaba no tener noticias de Laura.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Apenas entraron, Clara advirti&#243; que pasaba algo raro. Hab&#237;a m&#225;s personas que de costumbre, todas paradas, y hasta los &#250;ltimos bancos, a esa hora generalmente vac&#237;os, estaban repletos.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Cuando por fin encontraron lugar, y los que estaban parados se sentaron, Clara fue la primera en ver el ata&#250;d. En sus o&#237;dos reson&#243; la voz conmovida del padre Marcos.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; -Oremos todos por la vida eterna de nuestra hermana Laura, fallecida tr&#225;gicamente anoche en el incendio de la isla. Te pedimos Se&#241;or...&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; No pudo o&#237;r m&#225;s porque cay&#243; de rodillas, aturdida por el espanto. Pero alcanz&#243; a ver a In&#233;s, seguida de Carlos; iban los dos hacia el altar, abri&#233;ndose paso a los empujones entre la gente que se api&#241;aba a los costados. Tambi&#233;n los vio aproximarse al caj&#243;n. Y volver los dos juntos; In&#233;s llorando, Carlos con la palidez de un muerto.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Otra vez se oy&#243; la voz del Sacerdote.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; -Tambi&#233;n te pedimos Se&#241;or por los que hoy sufren para que encuentren en Ti el consuelo que tanto necesitan. Por los hijos y nietos de nuestra hermana Laura...&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Casi al mismo tiempo, una voz cari&#241;osa le susurraba al o&#237;do:&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; -Calmate, soy Laura. No sab&#233;s anoche... &#191;Vieron el incendio? </span><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span></p>
<p></p>
<p style="LINE-HEIGHT: 150&#37;; MARGIN-RIGHT: 10pt; TEXT-ALIGN: justify"><b style="mso-bidi-font-weight: normal"><span style="FONT-FAMILY: Arial">Biograf&#237;a de Mar&#237;a Brand&#225;n Ar&#225;oz. 
<p></p></span></b></p>
<p></p>
<p></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><i style="mso-bidi-font-style: normal"><span style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial">Naci&#243; en Buenos Aires, pero tiene sus ra&#237;ces familiares en las provincias de Salta y C&#243;rdoba. Sus libros se leen en colegios de nivel inicial, primario, y secundario de todo el pa&#237;s. La autora concurre a encuentros con sus lectores y dicta talleres con padres y docentes sobre c&#243;mo fomentar en los chicos el h&#225;bito y el placer por la lectura.</span></i></p>
 ]]>
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 <dc:date>2006-10-07T19:11:00-03:00</dc:date>
 <dc:creator>Norma Segades - Manias</dc:creator>
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 <title>Manuel Mujica L&#225;inez</title>
<link>http://lectoaventuras.zoomblog.com/archivo/2006/10/07/manuel-Mujica-Lainez.html</link>
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 <![CDATA[
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>El hombrecito del azulejo.</strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los dos m&#233;dicos cruzan el zagu&#225;n hablando en voz baja. Su juventud puede m&#225;s que sus barbas y que sus levitas severas, y brilla en sus ojos claros. Uno de ellos, el doctor Ignacio Pirovano, es alto, de facciones resueltamente esculpidas. Apoya una de las manos grandes, robustas, en el hombro del otro, y comenta:&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; -&#173;Esta noche ser&#225; la crisis.<br />&#173;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -S&#237; &#173;responde el doctor Eduardo Wilde&#173; ; hemos hecho cuanto pudimos.<br />&#173;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Veremos ma&#241;ana. Tiene que pasar esta noche. . . Hay que esperar...&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Y salen en silencio. A sus amigos del club, a sus compa&#241;eros de <personname w:st="on" productid="la Facultad" />la Facultad</personname />, del Lazareto y del Hospital del Alto de San Telmo, les hubiera costado reconocerles, tan serios van, tan ensimismados, porque son dos hombres famosos por su buen humor, que en el primero se expresa con farsas estudiantiles y en el segundo con chisporroteos de iron&#237;a mordaz.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cierran la puerta de calle sin ruido y sus pasos se apagan en la noche. Detr&#225;s, en el gran patio que la luna enjalbega, <personname w:st="on" productid="la Muerte" />la Muerte</personname /> aguarda, sentada en el brocal del pozo. Ha o&#237;do el comentario y en su calavera flota una mueca que hace las veces de sonrisa. Tambi&#233;n lo oy&#243; el hombrecito del azulejo.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; El hombrecito del azulejo es un ser singular. Naci&#243; en Francia, en Desvres, departamento del Paso de Calais, y vino a Buenos Aires por equivocaci&#243;n. Sus manufactureros, los Fourmaintraux, no lo destinaban aqu&#237;, pero lo incluyeron por error dentro de uno de los cajones rotulados para la capital argentina, e hizo el viaje, embalado prolijamente el &#250;nico distinto de los azulejos del lote. Los dem&#225;s, los que ahora lo acompa&#241;an en el z&#243;calo, son azules corno &#233;l, con dibujos geom&#233;tricos estampados cuya tonalidad se desl&#237;e hacia el blanco del centro lechoso, pero ninguno se honra con su dise&#241;o: el de un hombrecito azul, barbudo, con calzas antiguas, gorro de duende y un bast&#243;n en la mano derecha. Cuando el obrero que ornamentaba el zagu&#225;n porte&#241;o top&#243; con &#233;l, lo dej&#243; aparte, porque su presencia intrusa interrump&#237;a el friso; mas luego le hizo falta un azulejo para completar y lo coloc&#243; en un extremo, junto a la historiada cancela que separa zagu&#225;n y patio, pensando que nadie lo descubrir&#237;a. Y el tiempo transcurri&#243; sin que ninguno notara que entre los baldosines hab&#237;a uno, disimulado por la penumbra de la galer&#237;a, tan diverso. Entraban los lecheros, los pescadores, los vendedores de escobas y plumeros hechos por los indios pampas; depositaban en el suelo sus hondos canastos, y no se percataban del menudo extranjero del z&#243;calo. Otras veces eran las se&#241;oronas de visita las que atravesaban el zagu&#225;n y tampoco lo ve&#237;an, ni lo ve&#237;an las chinas crinudas que pelaban la pava a la puerta aprovechando la hora en que el ama rezaba el rosario en <personname w:st="on" productid="la Iglesia" />la Iglesia</personname /> de San Miguel. Hasta que un d&#237;a la casa se vendi&#243; y entre sus nuevos habitantes hubo un ni&#241;o, quien lo hall&#243; de inmediato.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ese ni&#241;o, ese Daniel a quien <personname w:st="on" productid="la Muerte" />la Muerte</personname /> atisba ahora desde el brocal, fue en seguida su amigo. Le apasion&#243; el misterio del hombrecito del azulejo, de ese diminuto ser que tiene por dominio un cuadrado con diez cent&#237;metros por lado, y que sin duda vive ah&#237; por razones muy extraordinarias y muy secretas. Le dio un nombre. Lo llam&#243; Martinito, en recuerdo del gaucho don Mart&#237;n que le regal&#243; un petiso cuando estuvieron en la estancia de su t&#237;o materno, en Arrecifes, y que se le parece vagamente, pues lleva como &#233;l unos largos bigotes ca&#237;dos y una barba en punta y hasta posee un bast&#243;n hecho con una rama de manzano.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; -&#173;&#161;Martinito! &#161;Martinito!&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; El ni&#241;o lo llama al despertarse, y arrastra a la gata gru&#241;ona para que lo salude. Martinito es el compa&#241;ero de su soledad. Daniel se acurruca en el suelo junto a &#233;l y le habla durante horas, mientras la sombra teje en el suelo la minuciosa telara&#241;a de la cancela, recortando sus orlas y paneles y sus finos elementos vegetales, con la medialuna del montante donde hay una peque&#241;a lira.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Martinito, agradecido a quien comparte su aislamiento, le escucha desde su silencio azul, mientras las pardas van y vienen, descalzas, por el zagu&#225;n y por el patio que en verano huele a jazmines del pa&#237;s y en invierno, sutilmente, al sahumerio encendido en el brasero de la sala.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero ahora el ni&#241;o est&#225; enfermo, muy enfermo. Ya lo declararon al salir los doctores de barba rubia. Y <personname w:st="on" productid="la Muerte" />la Muerte</personname /> espera en el brocal.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; El hombrecito se asoma desde su escondite y la esp&#237;a. En el patio lunado, donde las macetas tienen la lividez de los espectros, y los hierros del aljibe se levantan como una extra&#241;a fuente inm&#243;vil, <personname w:st="on" productid="la Muerte" />la Muerte</personname /> evoca las litograf&#237;as del mexicano Jos&#233; Guadalupe Posada, ese que tantas "calaveras, ejemplos y corridos" ilustr&#243; durante la dictadura de Porfirio D&#237;az, pues como en ciertos dibujos macabros del mestizo est&#225; vestida como si fuera una gran se&#241;ora, que por otra parte lo es.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Martinito estudia su traje negro de revuelta cola, con muchos botones y cintas, y a gorra emplumada que un mo&#241;o de cresp&#243;n sostiene bajo el maxilar y estudia su cr&#225;neo terrible, m&#225;s pavoroso que el de los mortales porque es la calavera de la propia Muerte y fosforece con verde resplandor. Y ve que <personname w:st="on" productid="la Muerte" />la Muerte</personname /> bosteza.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ni un rumor se oye en la casa. E1 ama recomend&#243; a todos que caminaran rozando apenas el suelo, como si fueran &#225;ngeles, para no despertar a Daniel, y las pardas se han reunido a rezar quedamente en el otro patio, en tanto que la se&#241;ora y sus hermanas lloran con los pa&#241;uelos apretados sobre los labios, en el cuarto del enfermo, donde alg&#250;n bicho zumba como si pidiera silencio, alrededor de la &#250;nica l&#225;mpara encendida.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Martinito piensa que el ni&#241;o, su amigo, va a morir, y le late el fr&#225;gil coraz&#243;n de cer&#225;mica. Ya nadie acudir&#225; cantando a su escondite del zagu&#225;n; nadie le traer&#225; los juguetes nuevos, para mostr&#225;rselos y que conversen con &#233;l. Quedar&#225; solo una vez m&#225;s, mucho m&#225;s solo ahora que sabe lo que es la ternura.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Muerte</span></personname /><span style="FONT-FAMILY: Arial">, entretanto, balancea las piernas magras en el brocal poli&#233;drico de m&#225;rmol que ornan anclas y delfines. El hombrecito da un paso y abandona su cuadrado refugio. Va hacia el patio, peque&#241;o peregrino azul que atraviesa los hierros de la cancela asombrada, apoy&#225;ndose en el bast&#243;n. Los gatos a quienes trastorna la proximidad de <personname w:st="on" productid="la Muerte" />la Muerte</personname />, cesan de maullar: es ins&#243;lita la presencia del personaje que podr&#237;a dormir en la palma de la mano de un chico; tan ins&#243;lita como la de la enlutada mujer sin ojos. All&#225; abajo, en el pozo profundo, la gran tortuga que lo habita adivina que algo extra&#241;o sucede en la superficie saca la cabeza del caparaz&#243;n.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Muerte</span></personname /><span style="FONT-FAMILY: Arial"> se hast&#237;a entre las enredaderas tenebrosas, mientras aguarda la hora fija en que se descalzar&#225; los mitones f&#250;nebres para cumplir su funci&#243;n. Desprende el relojito que cuelga sobre su pecho fl&#225;ccido y al que una guada&#241;a sirve de minutero, mira la hora y vuelve a bostezar. Entonces advierte a sus pies al enano del azulejo, que se ha quitado el bonete y hace una reverencia de Francia.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; -&#173;Madame <personname w:st="on" productid="la Mort.." />la Mort..</personname />.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; A <personname w:st="on" productid="la Muerte" />la Muerte</personname /> le gusta, s&#250;bitamente, que le hablen en franc&#233;s. Eso la aleja del modesto patio de una casa criolla perfumada con alhucema y benju&#237;; la aleja de una ciudad donde, a poco que se ande por la calle, es imposible no cruzarse con cuarteadores y con vendedores de empanadas. Porque esta Muerte, <personname w:st="on" productid="la Muerte" />la Muerte</personname /> de Daniel, no es la gran Muerte, como se pensar&#225;, <personname w:st="on" productid="la Muerte" />la Muerte</personname /> que las gobierna a todas, sino una de tantas Muertes, una Muerte de barrio, exactamente <personname w:st="on" productid="la Muerte" />la Muerte</personname /> del barrio de San Miguel en Buenos Aires, y al o&#237;rse dirigir la palabra en franc&#233;s, cuando no lo esperaba, y por un caballero tan atildado, ha sentido crecer su jerarqu&#237;a en el l&#250;gubre escalaf&#243;n. Es hermoso que la llamen a una as&#237;: "Madame <personname w:st="on" productid="la Mort." />la Mort.</personname />" Eso la aproxima en el parentesco a otras Muertes mucho m&#225;s ilustres, que s&#243;lo conoce de fama, y que aparecen junto al baldaquino de los reyes agonizantes, reinas ellas mismas de corona y cetro, en el momento en que los embajadores y los pr&#237;ncipes calculan las amarguras y las alegr&#237;as de las sucesiones hist&#243;ricas. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&#173;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Madame <personname w:st="on" productid="la Mort.." />la Mort..</personname />.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Muerte</span></personname /><span style="FONT-FAMILY: Arial"> se inclina, estira sus falanges y alza a Martinito. Lo deposita, sacudi&#233;ndose como un p&#225;jaro, en el brocal. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&#173;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al fin&#173; reflexiona la huesuda se&#241;ora &#173; pasa algo distinto.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Est&#225; acostumbrada a que la reciban con espanto. A cada visita suya, los que pueden verla&nbsp; &#173;los gatos, los perros, los ratones&#173; huyen vertiginosamente o enloquecen la cuadra con sus ladridos, sus chillidos y su agorero maullar. Los otros, los moradores del mundo secreto &#173;los personajes pintados en los cuadros, las estatuas de los jardines, las cabezas talladas en los muebles, los espantap&#225;jaros, las miniaturas de las porcelanas&#173; fingen no enterarse de su cercan&#237;a, pero enmudecen como si imaginaran que as&#237; va a desentenderse de ellos y de su permanente conspiraci&#243;n temerosa. Y todo, &#191;por qu&#233;?, &#191;porque alguien va a morir?, &#191;y eso? Todos moriremos; tambi&#233;n morir&#225; <personname w:st="on" productid="la Muerte." />la Muerte.</personname />&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero esta vez no. Esta vez las cosas acontecen en forma desconcertante. El hombrecito est&#225; sonriendo en el borde del brocal, y <personname w:st="on" productid="la Muerte" />la Muerte</personname /> no ha observado hasta ahora que nadie le sonriera. Y hay m&#225;s. El hombrecito sonriente se ha puesto a hablar, a hablar simplemente, naturalmente, sin &#233;nfasis, sin citas latinas, sin enrostrarle esto o aquello y, sobre todo, sin l&#225;grimas. Y &#191;qu&#233; le dice?&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Muerte</span></personname /><span style="FONT-FAMILY: Arial"> consulta el reloj. Faltan cuarenta y cinco minutos.&nbsp;</span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp; Martinito le dice que comprende que su misi&#243;n debe ser muy aburrida y que si se lo permite la divertir&#225;, y antes que ell&#225; le responda, descontando su respuesta afirmativa, el hombrecito se ha lanzado a referir un complicado cuento que transcurre a mil leguas de all&#237;, allende el mar, en Desvres de Francia. Le explica que ha nacido en Desvres, en casa de los Fourmaintraux, los manufactureros de cer&#225;mica. "rue de Poitiers", y que pudo haber sido de color cobalto, o negro, o carm&#237;n oscuro, o amarillo cromo, o verde, u ocre rojo, pero que prefiere este azul de ultramar. &#191;No es cierto? N'est-ce pas? Y le conf&#237;a c&#243;mo vino por error a Buenos Aires y, adelant&#225;ndose a las r&#233;plicas, dando unos saltitos graciosos, le describe las gentes que transitan por el zagu&#225;n: la parda enamorada del carnicero; el mendigo que guarda una moneda de oro en la media; el boticario que ha inventado un remedio para la calvicie y que, de tanto repetir demostraciones y ensayarlo en s&#237; mismo, perdi&#243; el escaso pelo que le quedaba; el mayoral del tranv&#237;a de los hermanos Lacroze, que escolta a la se&#241;ora hasta la puerta, galantemente, "comme un gentilhomme", y luego desaparece corneteando...&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Muerte</span></personname /><span style="FONT-FAMILY: Arial"> r&#237;e con sus huesos bailoteantes y mira el reloj. Faltan treinta y tres minutos.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Martinito se alisa la barba en punta y, como Buenos Aires ya no le brinda tema y no quiere nombrar a Daniel y a la amistad que los une, por razones diplom&#225;ticas, vuelve a hablar de Desvres, del bosque tr&#233;mulo de hadas, de gnomos y de vampiros, que lo circunda, y de la monta&#241;a vecina, donde hay bastiones ruinosos y merodean las hechiceras la noche del s&#225;bado. Y habla y habla. Sospecha que a esta Muerte parroquial le agradar&#225; la alusi&#243;n a otras Muertes m&#225;s aparatosas, sus parientas ricas, y le relata lo que sabe de las grandes Muertes que entraron en Desvres a caballo, hace siglos, armadas de pies a cabeza, al son de los curvos cuernos marciales, "bastante diferentes, <em>n'est-ce pas</em>, de la corneta del mayoral del tr&#225;nguay", sitiando castillos e incendiando iglesias, con los normandos, con los ingleses, con ...</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Todo el patio se ha colmado de sangre y de cad&#225;veres revestidos de cotas de malla. Hay desgarradas banderas con leopardos y flores de lis, que cuelgan de la cancela criolla; hay escudos partidos junto al brocal y yelmos rotos junto a las rejas, en el aldeano sopor de Buenos Aires, porque Martinito narra tan bien que no olvida pormenores. Adem&#225;s no est&#225; quieto ni un segundo, y al pintar el episodio m&#225;s truculento introduce una nota imprevista, bufona, que hace re&#237;r a <personname w:st="on" productid="la Muerte" />la Muerte</personname /> del barrio de San Miguel, como cuando inventa la an&#233;cdota de ese general gord&#237;simo, tan temido por sus soldados, que os&#243; retar a duelo a Madame <personname w:st="on" productid="la Mort" />la Mort</personname /> de Normandie, y <personname w:st="on" productid="la Muerte" />la Muerte</personname /> acept&#243; el duelo, y mientras &#233;ste se desarrollaba lla produjo un calor tan intenso que oblig&#243; a su adversario a despojarse de sus ropas una a una, hasta que los soldados vieron que su jefe era en verdad un individuo flacucho, que se rellenaba de lanas y plumas, como un almohad&#243;n enorme, para fingir su corpulencia.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Muerte</span></personname /><span style="FONT-FAMILY: Arial"> r&#237;e como una hist&#233;rica, aferrada al forjado coronamiento del aljibe. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&#173;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Y adem&#225;s...- prosigue el hombrecito del azulejo.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;Pero <personname w:st="on" productid="la Muerte" />la Muerte</personname /> lanza un grito tan siniestro que muchos se persignan en la ciudad, figur&#225;ndose que un ave feroz revolotea entre los campanarios. Ha mirado su reloj de nuevo y ha comprobado que el plazo que el destino estableci&#243; para Daniel pas&#243; hace cuatro minutos. De un brinco se para en la mitad del patio, y se desespera. &#161;Nunca, nunca hab&#237;a sucedido esto, desde que presta servicios en el barrio de San Miguel! &#191;Qu&#233; suceder&#225; ahora y c&#243;mo rendir&#225; cuentas de su imperdonable distracci&#243;n? Se revuelve, iracunda, trastornando el emplumado sombrero y el mo&#241;o, y corre hacia Martinito. Martinito es &#225;gil y ha conseguido, a pesar del riesgo y merced a la ayuda de los delfines de m&#225;rmol adheridos al brocal, descender al patio, y escapa como un escarabajo veloz hacia su azulejo del zagu&#225;n. <personname w:st="on" productid="la Muerte" />La Muerte</personname /> lo persigue v lo alcanza en momentos en que pretende disimularse en la monoton&#237;a del z&#243;calo. Y lo descubre, muy orondo, apoyado en el bast&#243;n, espejeantes las calzas de caballero antiguo. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&#173;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -El se ha salvado&#173; casta&#241;etean los dientes amarillos de <personname w:st="on" productid="la Muerte" />la Muerte</personname />&#173;, pero t&#250; morir&#225;s por &#233;l.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se arranca el mit&#243;n derecho y desliza la falange sobre el peque&#241;o cuadrado, en el que se dise&#241;a una fisura que se va agrandando; la cer&#225;mica se quiebra en dos trozos que caen al suelo. <personname w:st="on" productid="la Muerte" />La Muerte</personname /> los recoge, se acerca al aljibe y los arroja en su interior, donde provocan una tos breve al agua quieta y despabilan a la vieja tortuga ermita&#241;a. Luego se va, rabiosa, arrastrando los encajes l&#250;gubres. A&#250;n tiene mucho que hacer y esta noche nadie volver&#225; a burlarse de ella.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los dos m&#233;dicos j&#243;venes regresan por la ma&#241;ana. En cuanto entran en la habitaci&#243;n de Daniel se percatan del cambio ocurrido. La enfermedad hizo crisis como presum&#237;an. El ni&#241;o abre los ojos, y su madre y sus t&#237;as lloran, pero esta vez es de j&#250;bilo. El doctor Pirovano y el doctor Wilde se sientan a la cabecera del enfermo. Al rato, las se&#241;oras se han contagiado del optimismo que emana de su buen humor. Ambos son ingeniosos, ambos est&#225;n desprovistos de solemnidad, a pesar de que el primero dicta la c&#225;tedra de histolog&#237;a y anatom&#237;a patol&#243;gica y de que el segundo es profesor de medicina legal y toxicolog&#237;a, tambi&#233;n en Ia Facultad de Buenos Aires. Ahora lo &#250;nico que quieren es que Daniel sonr&#237;a. Pirovano se acuerda del tiempo no muy lejano en que urd&#237;a chascos pintorescos, cuando era secretario del disparatado Club del Esqueleto, en <personname w:st="on" productid="la Farmacia" />la Farmacia</personname /> del C&#243;ndor de Oro, y cambiaba los letreros de las puertas, robaba los faroles de las fondas y las linternas de los serenos, echaba municiones en las orejas de los caballos de los lecheros y ense&#241;aba insolencias a los loros.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Daniel sonr&#237;e por fin y Eduardo Wilde le acaricia la frente, nost&#225;lgico, porque ha compartido es a vida de estudiantes felices, que le parece remota, so&#241;ada, irreal.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una semana m&#225;s tarde, el chico sale al patio. Alza en brazos a la gata gris y se apresura, titubeando todav&#237;a, a visitar a su amigo Martinito. Su estupor y su desconsuelo corren por la casa, al advertir la ausencia del hombrecito y que hay un hueco en el lugar del azulejo extra&#241;o. Madre y t&#237;as, criadas y cocinera, se consultan in&#250;tilmente. Nadie sabe nada. Revolucionan las habitaciones, en pos de un indicio, sin hallarlo. Daniel llora sin cesar. Se aproxima al brocal del aljibe, llorando, llorando, y logra encaramarse y asomarse a su interior. All&#225; dentro todo es una fresca sombra y ni siquiera se distingue a la tortuga, de modo que menos aun se ven los fragmentos del azulejo que en el fondo descansan. Lo &#250;nico que el pozo le ofrece es su propia imagen, reflejada en un espejo oscuro, la imagen de un ni&#241;o que llora.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; El tiempo camina, remol&#243;n, y Daniel no olvida al hombrecito. Un d&#237;a vienen a Ia casa dos hombres con baldes, cepillos y escobas. Son los encargados de limpiar el pozo, y como en cada oportunidad en que cumplen su tarea, ese es d&#237;a de fiesta para las pardas, a quienes deslumbra el ajetreo de los mulatos cantores que, semidesnudos, bajan a la cavidad profunda y se est&#225;n ah&#237; largo espacio, baldeando y fregando. Los muchachos de la cuadra acuden. Saben que ver&#225;n a la tortuga, quien s&#243;lo entonces aparece por el patio, pesadota, perdida como un anacoreta a quien de pronto trasladaran a un palacio de losas en ajedrez. Y Daniel es el m&#225;s entusiasmado, pero algo enturbia su alegr&#237;a, pues hoy no le ser&#225; dado, como el a&#241;o anterior, presentar la tortuga a Martinito. En eso cavila hasta que, repentinamente, uno de los hombres grita, desde la hondura, con voz de caverna:&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; -&#173;&#161;Ah&#237; va algo, abar&#225;jenlo!&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y el chico recibe en las manos tendidas el azulejo intacto, con su hombrecito en el medio; intacto, porque si un enano franc&#233;s estampado en una cer&#225;mica puede burlar a <personname w:st="on" productid="la Muerte" />la Muerte</personname />, es justo que tambi&#233;n puedan burlarla las l&#225;grimas de un ni&#241;o. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"><strong>Biograf&#237;a de Manuel Mujica L&#225;inez.</strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify" align="justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">
<p><font face="Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><em>Naci&#243; en Buenos Aires en 1910 y muri&#243; en 1984. Escribi&#243; m&#225;s de veinte libros (novelas, cuentos, biograf&#237;as, poemas, cr&#243;nicas de viaje y ensayos) </em></font></p></span></p>
<p><font face="Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><em>Naci&#243; en Buenos Aires en 1910 y muri&#243; en 1984. Escribi&#243; m&#225;s de veinte libros (novelas, cuentos, biograf&#237;as, poemas, cr&#243;nicas de viaje y ensayos) </em></font></p>
<p></p>
 ]]>
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 <dc:date>2006-10-07T13:40:00-03:00</dc:date>
 <dc:creator>Norma Segades - Manias</dc:creator>
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 <title>El monstruo deforme baja al pueblo</title>
<link>http://lectoaventuras.zoomblog.com/archivo/2006/10/07/el-monstruo-deforme-baja-al-pueblo.html</link>
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 <![CDATA[
<table class="MsoNormalTable" style="WIDTH: 100&#37;; BORDER-COLLAPSE: collapse; mso-padding-alt: 0cm 0cm 0cm 0cm" cellspacing="0" cellpadding="0" width="100&#37;" border="0">
<tbody>
<tr style="HEIGHT: 13.5pt; mso-yfti-irow: 0; mso-yfti-firstrow: yes; mso-yfti-lastrow: yes">
<td style="BORDER-RIGHT: #ece9d8; PADDING-RIGHT: 0cm; BORDER-TOP: #ece9d8; PADDING-LEFT: 0cm; PADDING-BOTTOM: 0cm; BORDER-LEFT: #ece9d8; WIDTH: 100&#37;; PADDING-TOP: 0cm; BORDER-BOTTOM: #ece9d8; HEIGHT: 13.5pt; BACKGROUND-COLOR: transparent" width="100&#37;">
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span></p></td></tr></tbody></table>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una ma&#241;ana, cuando el Monstruo Deforme se despert&#243;. oy&#243; que la panza le hac&#237;a unos ruiditos raros y resolvi&#243; sin m&#225;s vueltas: </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span style="FONT-FAMILY: Arial">- Voy a hacer una torta. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span style="FONT-FAMILY: Arial">Se visti&#243; de un saque y fue corriendo a la cocina para preparar los ingredientes.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Az&#250;car...ta..ta..ta..ta&#161;azucar!..huevos..ta..ta..ta..ta </span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&#161;huevos!.. manteca.. ta.. ta.. ta.. ta.. &#161;manteca!.. polvo para hornear ..ta ..ta ..ta ..ta &#161;polvo para hornear!.. harina.. ha&#173;rina.. harina... &#191;y la harina?&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; No hubo caso. Busc&#243; en de la heladera, debajo de la pi&#173;leta, adentro de los cajones y nada. El Monstruo Deforme se ha&#173;b&#237;a quedado sin harina.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero no se dio por vencido.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; - No tengo harina -se dijo-. Bien. No voy a ser el primer Monstruo Deforme que se quede sin harina y seguramente no ser&#233; el &#250;ltimo. Voy a ir al pueblo y all&#225; me van a dar.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y sali&#243;. Era uno de esos d&#237;as con nubes negras que quiere como llover pero que al final no llueve nada. La casa del Mons&#173;truo Deforme estaba en la punta de una lomita cerca del pueblo y hab&#237;a que hacer una buena caminata para encontrar las prime&#173;ras casas. Claro que para el Monstruo Deforme, que med&#237;a casi <metricconverter w:st="on" productid="3 metros" />3 metros</metricconverter />, que pesaba m&#225;s de 200 kilos y que ten&#237;a una enorme jo&#173;roba justo en el medio de la espalda esto de caminar era pan comido.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los primeros en verlo fueron los almaceneros, que salieron corriendo a avisarle al zapatero, el zapatero le dijo al le&#241;a&#173;dor, el le&#241;ador al polic&#237;a, el polic&#237;a a los bomberos y los bomberos a todo el mundo con el autobomba. La cosa fue tan r&#225;&#173;pida que en un ratito nom&#225;s la gente corr&#237;a de un lado para el otro gritando como loca.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; - &#161;El Monstruo Deforme, el Monstruo Deforme viene al pue&#173;blo!&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; No qued&#243; nadie en la calle. Cuando el Monstruo lleg&#243; ya todos estaban encerrados bajo llave y escondidos debajo de las camas, rezando para que <personname w:st="on" productid="la Bestia" />la Bestia</personname /> siguiera de largo.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero no sigui&#243;...&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se par&#243; en la primera casa del pueblo y golpe&#243;.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; - Toc...toc...toc...&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; - &#191;Qui..quie..qui&#233;n es?- preguntaron desde adentro.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp; </span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp; - Soy yo, el Monstruo Deforme, ese que vive en la lomita, que mide casi tres metros, pesa m&#225;s de 200 kilos y tiene una enorme joroba en medio de la espalda. Necesito un poco de ha&#173;rina.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; - Aqu&#237; no hay nada para vos, Monstruo Deforme -gritaron los de la casa- as&#237; que dej&#225; de golpear y segu&#237; tu camino.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; - Qu&#233; l&#225;stima -se lament&#243; el Monstruo-, me bastar&#237;an tres pajaritos para hacer harina.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y los habitantes de la casa se pusieron a temblar, pen&#173;sando en lo que les ocurrir&#237;a a sus p&#225;jaros si ca&#237;an en las ma&#173;nos del Monstruo.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero ya dijimos que el Monstruo Deforme no se daba por vencido as&#237; nom&#225;s. Camin&#243; un poquito y golpe&#243; en la casa de al lado.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Toc...toc...toc...&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; - &#191;Qui..quie...qui&#233;n es?&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; - Soy yo, el Monstruo Deforme, ese que vive en la lomita, que mide casi tres metros, pesa m&#225;s de 200 kilos y tiene una enorme joroba en medio de la espalda. Necesito un poco de ha&#173;rina.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; - Aqu&#237; no hay nada para vos, Monstruo Deforme, as&#237; que dej&#225; de golpear y segu&#237; tu camino.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; - Qu&#233; l&#225;stima -se lament&#243; el Monstruo-, me bastar&#237;an tres perritos para hacer harina.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y los habitantes de la casa se pusieron a temblar pensando en lo que les pasar&#237;a a sus perros si ca&#237;an en las manos del Monstruo.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ya un poco descorazonado, el Monstruo intent&#243; en la ter&#173;cera casa.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Toc...toc...toc...&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; - &#191;Qui..quie...qui&#233;n es?&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; - Soy yo, el Monstruo Deforme, ese que vive en la lomita, que mide casi tres metros, pesa m&#225;s de 200 kilos y tiene una enorme joroba justo en medio de la espalda. Necesito un poco de harina.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; - Aqu&#237; no hay nada para vos, Monstruo Deforme -le gritaron otra vez desde adentro-, as&#237; que dej&#225; de golpear y segu&#237; tu ca&#173;mino.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; - Qu&#233; l&#225;stima -se dijo el Monstruo-, me bastar&#237;an tres chicos para hacer harina.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y los de la casa estuvieron a punto de desmayarse de miedo pensando en sus hijos.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero el Monstruo Deforme ya estaba cansado de tanto andar al divino bot&#243;n y se volvi&#243; para su casa. En el camino se en&#173;contr&#243; con tres pajaritos que estaban volando lo m&#225;s panchos de aqu&#237; para all&#225;. Los llam&#243; y los p&#225;jaros se acercaron.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; - Quiero hacer una torta -les cont&#243;- pero no tengo harina. Yo s&#233; que por aqu&#237; cerca hay mucho trigo pero no me acuerdo d&#243;nde. &#191;Podr&#237;an ustedes volar muy alto muy alto y venir a de&#173;cirme d&#243;nde est&#225;?&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; - Podr&#237;amos -contestaron los p&#225;jaros- pero despu&#233;s nos convid&#225;s con la torta.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; - Eso ni se pone en duda -dijo el Monstruo Deforme.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sigui&#243; caminando y al ratito se encontr&#243; con tres perros que jugaban a morderse. El Monstruo los llam&#243; y los perros se acercaron.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; - Miren &#191;ven aquellos p&#225;jaros? Est&#225;n buscando trigo para m&#237;, as&#237; puedo hacer harina y despu&#233;s una torta. &#191;Ustedes po&#173;dr&#237;an ir ad&#243;nde ellos les digan y arrancar a mordiscos algunas espigas para tra&#233;rmelas a casa?&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; - Podr&#237;amos -contestaron los perros- pero despu&#233;s nos con&#173;vid&#225;s con la torta.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; - Eso ni se pone en duda -dijo el Monstruo Deforme.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sigui&#243; caminando y casi llegando a su casa se encontr&#243; con tres nenes que iban de visita al pueblo.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; - Ah, chicos -les dijo-, me vienen b&#225;rbaro. Ahora van a venir tres perros con espigas de trigo para hacer harina. &#191;Podr&#237;an molerlas y prepararlas mientras yo voy mezclando los otros ingredientes de una torta que quiero hacer desde hoy?&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; - Podr&#237;amos -contestaron los chicos- pero despu&#233;s nos con&#173;vid&#225;s con la torta.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; - Eso ni se pone en duda -dijo el Monstruo Deforme.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Poco despu&#233;s el cielo se oscureci&#243; como si fuera de noche y empezaron a escucharse unos truenos espantosos.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Abajo, en el pueblo, los habitantes siguieron escondidos seguros de que, con semejante d&#237;a, el Monstruo Deforme iba a volver para hacer harina con quien cometiera la tonter&#237;a de sa&#173;lir.&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y arriba, en su casa, el Monstruo Deforme, con tres p&#225;ja&#173;ros, tres perros y tres chicos, com&#237;a torta.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"><strong>Biograf&#237;a de Esteban Valentino.</strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">
<p><span lang="en"><font face="Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><em>Esteban Valentino naci&#243; el 11 de diciembre de 1956 en Castelar, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Es licenciado y profesor universitario&nbsp; en Letras.</em></font></span></p></span></p>
<p><span lang="en"><font face="Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><em>Esteban Valentino naci&#243; el 11 de diciembre de 1956 en Castelar, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Es licenciado y profesor universitario&nbsp; en Letras.</em></font></span></p>
 ]]>
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 <dc:date>2006-10-07T13:27:00-03:00</dc:date>
 <dc:creator>Norma Segades - Manias</dc:creator>
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 <title>Perros de nadie</title>
<link>http://lectoaventuras.zoomblog.com/archivo/2006/10/07/perros-de-nadie.html</link>
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 <description>
 <![CDATA[
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El sol sal&#237;a sobre <personname productid="la Villa. El" w:st="on" />la Villa. El</personname /> lugar no ten&#237;a nombre y en general no les parec&#237;a mal a los que lo habitaban. Estaba bien el n&#250;mero. Le quitaba categor&#237;a de espacio habitable. <personname productid="La Villa" w:st="on" />La Villa</personname /> era una cifra y a trav&#233;s de ella se distribu&#237;an como sombras los seres que la ocupaban. <personname productid="La Villa" w:st="on" />La Villa</personname /> amanec&#237;a tambi&#233;n, como el sol, muy temprano. Y amanec&#237;a con ruidos, con puertas de madera que se abr&#237;an, con motores de camionetas viejas que tos&#237;an entre las calles de tierra, con repartos para los almacenes del barrio. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Muchos perros en <personname productid="la Villa. Perros" w:st="on" />la Villa. Perros</personname /> de nadie, de esos que caminan sin otro rumbo que su olfato hacia los montones de basura que se amontonan en algunas esquinas. Los perros acompa&#241;an a la gente, corren a las bicicletas ladrando y hurgan con paciencia y poca suerte. Buscan comida pero nunca sobra mucho en <personname productid="la Villa. Encontrar" w:st="on" />la Villa. Encontrar</personname /> algo tampoco garantiza alimento para el d&#237;a. Antes de poder masticar en paz, el perro afortunado debe defender a punta de colmillo su bocado ante sus compa&#241;eros de b&#250;squeda. S&#243;lo despu&#233;s de haber desgarrado un par de pieles ajenas podr&#225; caminar hacia alguna sombra amable y morder a gusto, siempre sin quitar la vista del resto de la jaur&#237;a. Dicen por all&#237; que el sol sale para todos y tal vez no est&#225; mal eso que dicen por all&#237;, pero nadie ignora que si es cierto que, salvo los muertos, todos amanecemos, aquellos perros de polvo amanecen menos. Perros flacos los de <personname productid="La Villa" w:st="on" />la Villa</personname />, desconfiados, ignorantes en caricias. Perros feos. Perros. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Villa</personname /> sin nombre, la del n&#250;mero, tiene muchas casas de lata y tambi&#233;n tiene muchas casas de ladrillo, tiene calles angostas con gente y bicicletas y calles m&#225;s anchas con gente y algunos autos. Las puertas dan a las calles angostas. Por esas puertas sale la gente y las bicicletas, algunos perros, perros de alguien, baldazos de agua con jab&#243;n. Por una de esas puertas sale Bardo todos los d&#237;as. Hace tiempo ten&#237;a nombre y apellido pero a <personname productid="La Villa" w:st="on" />la Villa</personname /> le gusta alejarse de esos temas de documentos y papeles oficiales. Ahora Bardo es Bardo para todos, hasta para los que lo bautizaron con aquellos nombres de papel. Un pibe. S&#233;ptimo grado. Catorce a&#241;os. Bardo. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por una de esas puertas sali&#243; Bardo esa ma&#241;ana en que el sol sal&#237;a sobre <personname productid="La Villa" w:st="on" />la Villa</personname /> del n&#250;mero. Bardo camin&#243; hasta la salida del barrio, hasta la avenida y tom&#243; el colectivo que lo dejaba a dos cuadras de su escuela. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; - Un escolar- pidi&#243; y diez centavos m&#225;s tarde ten&#237;a su viaje en la mano. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Baj&#243; donde siempre y camin&#243;. Pero a la escuela la edificaron dos cuadras para all&#225; y Bardo dirigi&#243; su cuerpo lleno de guardapolvo dos cuadras para ac&#225;. Es decir, Bardo sali&#243; de su casa como quien va para clase y ahora parece que cambi&#243; de idea. Aunque tal vez &#233;l ya ten&#237;a decidido caminar para ac&#225; y entonces lo que en realidad hizo fue mantener la idea que ten&#237;a al salir. &#191;Es importante el detalle? S&#237;, porque sirve para describir a Bardo. Una cosa es que sea un pibe que hoy dice esto y ma&#241;ana hace aquello y tampoco es lo mismo que mienta en su casa a que resuelva cambiar de direcci&#243;n una vez en la calle. Los que lo conocen a Bardo dijeron despu&#233;s, cuando ya hab&#237;a pasado todo, que el pibe va al frente y que seguro ya ten&#237;a pensado ir para ac&#225; cuando sali&#243; por aquella puerta de la que hablamos dos p&#225;rrafos m&#225;s arriba. Ahora, &#191;d&#243;nde es ac&#225;?. O mejor dicho, &#191;qu&#233; es ac&#225;? </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ac&#225; es un lugar de reuni&#243;n, una plaza bastante descuidada, con hamacas rotas y toboganes con tablones podridos, que los chicos m&#225;s chicos del lugar olvidaron hace rato y que los grandes dejaron reservado como cancha alternativa para picados de fin de semana. Pero ese d&#237;a es martes as&#237; que no hay ni chicos m&#225;s chicos ni grandes. Hay algunos pibes de m&#225;s o menos la edad de Bardo y hay Bardo que ya lleg&#243;. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; - &#191;Alguien trajo fasos? -pregunt&#243;.&nbsp;</span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; - Yo, tom&#225;- dijo otro. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los compa&#241;eros de Bardo tambi&#233;n tienen nombres que no figuran en el papel pero preferimos que se mantengan an&#243;nimos porque no tiene mayor importancia para la historia y porque adem&#225;s estos casi muchachos prefieren que sus nombres no aparezcan publicados. Han aprendido que la ignorancia de los dem&#225;s es buena para ellos. De modo que siempre que alguno de ellos deba actuar habr&#225; que recurrir a palabras como "otro" (que ya usamos), "uno m&#225;s", "el m&#225;s alto", "el Pelado". La reuni&#243;n ya empez&#243; y aunque todos son alumnos de distintas escuelas de la zona y que han resuelto juntarse en horas deber&#237;amos decir lectivas la charla no tiene nada que ver con el mundo acad&#233;mico. El lenguaje usado es complicado para los que no somos miembros del grupo pero parece evidente que est&#225;n planeando algo alejado de las convenciones legales, tal vez un robo. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; - Entonces la cosa es as&#237; -dec&#237;a uno-. La casa va a estar vac&#237;a hoy a la noche. Los tipos tienen una fiesta y se van a rajar temprano. A las nueve podemos entrar sin problemas, afanamos r&#225;pido lo que encontramos y nos piramos. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; - &#191;D&#243;nde nos juntamos?- le pregunt&#243; otro. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; - En la esquina de la pizzer&#237;a. De all&#237; nos vamos de a dos hasta la casa y nos mandamos. Si hay quilombo nos vemos aqu&#237;. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El que habla podr&#237;a pasar por el l&#237;der pero en realidad es apenas el vocero. Quien plane&#243; todo y que ahora no abre la boca porque ya dijo lo que ten&#237;a que decir cuando averigu&#243; que esa casa iba a quedar sola por unas horas y arm&#243; el proyecto, es Bardo. En el momento en que su lugarteniente informa a los dem&#225;s sobre lo que se va a hacer esa noche mira a su peque&#241;o ej&#233;rcito y se queda conforme. Ninguno arruga. Tipos de confiar. Pibes hechos. Pibes. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El plan ya fue explicado por ese que nombramos como "uno" pero no estar&#225;n de m&#225;s algunas aclaraciones. La idea del grupo es ubicar aparatos electr&#243;nicos m&#225;s o menos llevables como alguna videograbadora, alg&#250;n discman pero sobre todo dinero. Tendr&#225;n una buena cantidad de horas hasta la llegada de los due&#241;os y entonces habr&#225; tiempo para buscar. Conocen los escondites m&#225;s habituales. Los due&#241;os son parecidos en todos lados. La variante que fue definida como "si hay quilombo" es poco clara pero ya demostr&#243; ser efectiva en otras noches similares a la que se acerca. B&#225;sicamente consiste en correr por donde se pueda, incluyendo los techos de las casas vecinas hasta perder de vista a los posibles perseguidores y reencontrarse en la plaza en la que todav&#237;a est&#225;n ellos estudiando los &#250;ltimos detalles y nosotros porque no tenemos m&#225;s remedio que seguir sus pasos si queremos tener alguna posibilidad de conocer c&#243;mo termina esta historia. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El tiempo pas&#243; como todos los d&#237;as. El regreso a casa desde un presumible colegio, el almuerzo con el silencio de Bardo que a nadie llam&#243; la atenci&#243;n porque &#233;l es un chico m&#225;s bien callado, los planes de la madre para ir a visitar a su hijo mayor a la c&#225;rcel, la tarde caminando por las calles angostas y por las calles anchas de <personname productid="La Villa" w:st="on" />la Villa</personname />, un partidito en la cancha de tierra de las v&#237;as. Nada distinto a lo habitual. D&#237;as parecidos hay en <personname productid="La Villa" w:st="on" />la Villa</personname />, d&#237;as de siempre afuera. D&#237;as polvorientos. D&#237;as. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El encuentro en la pizzer&#237;a fue apenas el necesario para saberse juntos y saberse todos. Por ahora no hab&#237;a ni para una porci&#243;n. Despu&#233;s se ver&#237;a. Despu&#233;s, si todo sal&#237;a bien. Hicieron el recuento de lo que se necesita para entrar a una casa que no fuera la propia y no faltaba nada. Ya hab&#237;an analizado la cerradura principal y no ofrec&#237;a ninguna dificultad. En ese aspecto el Pelado era un mago, resultado de su aprendizaje con un cerrajero de autos amigo suyo. El m&#225;s alto, que era tambi&#233;n el m&#225;s grande y el que met&#237;a m&#225;s miedo era el &#250;nico armado. Un 22 corto. "Por si acaso", dijo Bardo. Caminaron hasta la casa en grupos de a dos. L&#243;gicamente, los primeros en llegar fueron el Pelado y otro, que no es el mismo otro que apareci&#243; ya en este relato. Se trata, pues, de otro otro. Luego, cuando el Pelado realiz&#243; su trabajo con la eficacia que acostumbraba, es decir, cuando la puerta ya no representaba ning&#250;n obst&#225;culo, aparecieron los dem&#225;s, Bardo al final. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En este punto hay que hacer alguna peque&#241;a aclaraci&#243;n. Todos conocemos la fuerza del idioma, lo &#250;til que es en todos los casos y lo importante que puede llegar a ser en muchos. Incluso para mentir es necesario usar palabras. De modo que no es de extra&#241;ar que fuera precisamente una oraci&#243;n, una pregunta m&#225;s exactamente, lo que cambiara radicalmente el final programado por los ahora intrusos para esa noche. Cuando estuvieron todos adentro y se dispon&#237;an a iniciar el registro de la casa, de una de las habitaciones interiores lleg&#243; una voz produciendo la pregunta que acabamos de comentar. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; - &#191;Llegaron, p&#225;?. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La par&#225;lisis que provoc&#243; en el grupo esa sucesi&#243;n de sonidos se puede comparar &#250;nicamente con la actividad que sigui&#243; casi de inmediato cuando un chico de unos diez a&#241;os apareci&#243; por el pasillo. El m&#225;s alto se asust&#243;. Tal vez demasiado preparado para usar el arma que llevaba. Tal vez tener un 22 corto le pese mucho a un chico de 14 a&#241;os, tal vez un chico de 14 a&#241;os que tiene un 22 corto piensa que as&#237; las cosas entre &#233;l y el mundo est&#225;n m&#225;s parejas. Tal vez no quiso, tal vez s&#237;, habr&#237;a que hablar con &#233;l pero como aqu&#237; nos concentramos en Bardo y no en el m&#225;s alto no lo sabremos nunca pero s&#237; sabemos porque casi que lo o&#237;mos aunque en los libros los disparos no hagan ruido, que hubo un disparo, un tiro. Un tiro en la noche. Un tiro en la vida de un pibe alto de 14 y un tiro en la vida de otro pibe no tan alto de unos diez. Un tiro seco. Un tiro de mierda. Un tiro. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El de 14 dej&#243; caer el 22 cuando vio que el de 10 ca&#237;a y 4 de los otros 5 escaparon y uno de 14 miraba a otro de 14 parado, al de 10 tirado y al 22 en el piso. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El de catorce que miraba as&#237; era Bardo. Los dem&#225;s miembros de su grupo hab&#237;an concluido que lo que hab&#237;a pasado entraba perfectamente en la clasificaci&#243;n de "quilombo" y por lo tanto corr&#237;an ya hacia la plaza que quedaba dos cuadras para ac&#225;. Al fin Bardo pudo reaccionar. Levant&#243; el 22 y se lo puso en la cintura, lo empuj&#243; al m&#225;s alto hacia la puerta y lo mand&#243; a la calle pensando que siempre que hay un tiro hay un polic&#237;a cerca, cerr&#243; la puerta desde adentro y volvi&#243; para ver al chico de diez tirado. Que lo miraba con los ojos abiertos llenos de un miedo que Bardo no hab&#237;a visto nunca pero que serv&#237;an para demostrarle que el pibe de diez estaba vivo y que la bala hab&#237;a apenas rozado la pierna. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; - No te voy a matar, no te asustes- le dijo Bardo al pibe de diez-. Pod&#233;s pararte. Ten&#233;s apenas un rasp&#243;n. Ven&#237; que te acompa&#241;o a la cama. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El chico de diez se dej&#243; guiar por el chico de 14 que ten&#237;a el 22 en la cintura y se dej&#243; acostar. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; - &#191; Ahora nos vas a robar?- pregunt&#243; el chico de diez. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; - No, este afano ya fue. &#191;Qu&#233; hac&#233;s vos ac&#225;? &#191;No tendr&#237;as que estar con tus viejos?. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; - S&#237;, pero me sent&#237; un poco mal y prefer&#237; quedarme. Ya tengo diez. Puedo quedarme solo. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; - Estuviste cerca de sentirte bastante peor. Bueno, me voy- fue lo &#250;ltimo que oy&#243; de Bardo el chico de diez. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span><span style="FONT-FAMILY: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hasta aqu&#237; llegan los datos de los que tenemos certeza. Lo que nos falta s&#243;lo podemos suponerlo pero teniendo en cuenta que hasta este punto hemos seguido la historia con razonable credibilidad es pensable que ahora que nos acercamos al desenlace no cometeremos errores groseros. Sabemos que un vecino vio entrar a los chicos porque de casualidad estaba mirando para afuera y si ten&#237;a alguna duda, cuando oy&#243; el tiro llam&#243; a la polic&#237;a. Cuando Bardo vio los coches afuera, los uniformes que corr&#237;an detr&#225;s de los autos, los ruidos en los techos, supo que all&#237; se terminaba la noche y que tal vez su madre tendr&#237;a una visita m&#225;s que hacer y que malditas las dos cuadras para ac&#225;, maldita la pizzer&#237;a, maldito el 22 y maldito el pibe de diez que eligi&#243; justo esa noche para sentirse un poco mal. "&#191; En qu&#233; me equivoqu&#233;?" parece que pens&#243; cuando gir&#243; el picaporte con cuidado. 
<p></p></span></p>
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-FAMILY: Arial">
<p><strong>Biograf&#237;a de Esteban Valentino</strong></p></span></p>
<p><strong>Biograf&#237;a de Esteban Valentino</strong></p>
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<p><span lang="en"><font face="Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><em>Esteban Valentino naci&#243; el 11 de diciembre de 1956 en Castelar, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Es licenciado y profesor universitario&nbsp; en Letras.</em></font></span></p>
<p></p>
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 <dc:date>2006-10-07T13:02:00-03:00</dc:date>
 <dc:creator>Norma Segades - Manias</dc:creator>
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 <title>Federico Garc&#237;a Lorca</title>
<link>http://lectoaventuras.zoomblog.com/archivo/2006/10/07/federico-Garcia-Lorca.html</link>
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 <![CDATA[
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"><strong>Romance de la luna luna.</strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"><strong></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">La luna vino a la fragua<br />con su poliz&#243;n de nardos.<br />El ni&#241;o la mira, mira.<br />El ni&#241;o la est&#225; mirando.<br />En el aire conmovido<br />mueve la luna sus brazos<br />y ense&#241;a, l&#250;brica y pura,<br />sus senos de duro esta&#241;o.<br />&#151;Huye luna, luna, luna.<br />Si vinieran los gitanos,<br />har&#237;an con tu coraz&#243;n<br />collares y anillos blancos.<br />&#151;Ni&#241;o, d&#233;jame que baile.<br />Cuando vengan los gitanos,<br />te encontrar&#225;n sobre el yunque<br />con los ojillos cerrados.<br />&#151;Huye, luna, luna, luna,<br />que ya siento los caballos.<br />&#151;Ni&#241;o, d&#233;jame, no pises<br />mi blancor almidonado
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">El jinete se acercaba<br />tocando el tambor del llano.<br />Dentro de la fragua el ni&#241;o<br />tiene los ojos cerrados.
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">Por el olivar ven&#237;an,<br /><a name="bronce"></a>bronce y sue&#241;o, los gitanos.<br />Las cabezas levantadas<br />y los ojos entornados.
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&#161;C&#243;mo canta la zumaya,<br />ay, c&#243;mo canta en el &#225;rbol!<br />Por el cielo va la luna<br />con un ni&#241;o de la mano.
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">Dentro de la fragua lloran,<br />dando gritos, los gitanos.<br />El aire la vela, vela.<br />El aire la est&#225; velando.
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">
<p>&nbsp;</p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"><strong>Preciosa y el aire.</strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"><strong></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"><em><font size="2">A D&#225;maso Alonso</font></em></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"><em><font size="2">
<p></p></font></em></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">Su luna de pergamino<br />Preciosa tocando viene<br />por un anfibio sendero<br />de cristales y laureles.<br />El silencio sin estrellas,<br />huyendo del sonsonete,<br />cae donde el mar bate y canta<br />su noche llena de peces.<br />En los picos de la sierra<br />los carabineros duermen<br />guardando las blancas torres<br />donde viven los ingleses.
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">Y los gitanos del agua<br />levantan por distraerse,<br />glorietas de caracolas y<br />ramas de pino verde.
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">*
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">Su luna de pergamino<br />Preciosa tocando viene.<br />Al verla se ha levantado<br />el viento que nunca duerme.<br />San Cristobal&#243;n desnudo,<br />lleno de lenguas celestes,<br />mira a la ni&#241;a tocando<br />una dulce gaita ausente.
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">Ni&#241;a, deja que levante<br />tu vestido para verte.<br />Abre en mis dedos antiguos<br />la rosa azul de tu vientre.
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">Preciosa tira el pandero<br />y corre sin detenerse.<br />El viento-hombr&#243;n la persigue<br />con una espada caliente.
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">Frunce su rumor el mar.<br />Los olivos palidecen.<br />Cantan las flautas de umbr&#237;a<br />y el liso gong de la nieve.
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">&#161;Preciosa, corre, Preciosa,<br />que te coge el viento verde!<br />&#161;Preciosa, corre, Preciosa!<br />&#161;M&#237;ralo por donde viene!<br />S&#225;tiro de estrellas bajas<br />con sus lenguas relucientes.
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">*
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">Preciosa, llena de miedo,<br />entra en la casa que tiene,<br />m&#225;s arriba de los pinos,<br />el c&#243;nsul de los ingleses.
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">Asustados por los gritos<br />tres carabineros vienen,<br />sus negras capas ce&#241;idas<br />y los gorros en las sienes.
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">El ingl&#233;s da a la gitana<br />un vaso de tibia leche,<br />y una copa de ginebra<br />que Preciosa no se bebe.
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">Y mientras cuenta, llorando,<br />su aventura a aquella gente,<br />en las tejas de pizarra el<br />viento, furioso, muerde.
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">
<p>&nbsp;</p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"><strong>Reyerta.</strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"><strong>
<p></p></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"><font size="2"><em>A Rafael M&#233;ndez</em></font></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">En la mitad del barranco<br />las navajas de Albacete<br />bellas de sangre contraria,<br />relucen como los peces.<br />Una dura luz de naipe<br />recorta en el agrio verde<br />caballos enfurecidos<br />y perfiles de jinetes.<br />En la copa de un olivo<br />lloran dos viejas mujeres.<br />El toro de la reyerta<br />se sube por las paredes.<br />&#193;ngeles negros tra&#237;an<br />pa&#241;uelos y agua de nieve.<br />&#193;ngeles con grandes alas<br />de navajas de Albacete.<br />Juan Antonio el de Montilla<br />rueda muerto la pendiente,<br />su cuerpo lleno de lirios<br />y una granada en las sienes.<br />Ahora monta cruz de fuego,<br />carretera de la muerte.
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">*
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">El juez, con guardia civil,<br />por los olivares viene.<br />Sangre resbalada gime<br />muda canci&#243;n de serpiente.<br />Se&#241;ores guardias civiles: aqu&#237;<br />pas&#243; lo de siempre.<br />Han muerto cuatro romanos<br />y cinco cartagineses.
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">*
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">La tarde loca de higueras<br />y de rumores calientes<br />cae desmayada en los muslos<br />heridos de los jinetes.<br />Y &#225;ngeles negros volaban<br />por el aire del poniente.<br />&#193;ngeles de largas trenzas<br />y corazones de aceite.
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">
<p>&nbsp;</p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">ROMANCE SON&#193;MBULO
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">A Gloria Giner y Fernando de los R&#237;os
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">Verde que te quiero verde.<br />Verde viento. Verdes ramas.<br />El barco sobre la mar<br />y el caballo en la monta&#241;a.<br />Con la sombra en la cintura<br />ella sue&#241;a en su baranda,<br />verde carne, pelo verde,<br />con ojos de fr&#237;a plata.<br />Verde que te quiero verde.<br />Bajo la luna gitana,<br />las cosas la est&#225;n mirando<br />y ella no puede mirarlas.
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">*
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">Verde que te quiero verde.<br />Grandes estrellas de escarcha,<br />vienen con el pez de sombra<br />que abre el camino del alba.<br />La higuera frota su viento<br />con la lija de sus ramas,<br />y el monte, gato gardu&#241;o,<br />eriza sus pitas agrias.<br />&#191;Pero qui&#233;n vendr&#225;? &#191;Y por d&#243;nde...?<br />Ella sigue en su baranda,<br />verde carne, pelo verde,<br />so&#241;ando en la mar amarga.
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">Compadre, quiero cambiar<br />mi caballo por su casa,<br />mi montura por su espejo,<br />mi cuchillo por su manta.<br />Compadre, vengo sangrando,<br />desde los puertos de Cabra.<br />Si yo pudiera, mocito,<br />ese trato se cerraba.<br />Pero yo ya no soy yo,<br />ni mi casa es ya mi casa.<br />Compadre, quiero morir<br />decentemente en mi cama.<br />De acero, si puede ser, con<br />las s&#225;banas de holanda.<br />&#191;No ves la herida que tengo<br />desde el pecho a la garganta?<br />Trescientas rosas morenas<br />lleva tu pechera blanca.<br />Tu sangre rezuma y huele<br />alrededor de tu faja.<br />Pero yo ya no soy yo,<br />ni mi casa es ya mi casa.<br />Dejadme subir al menos<br />hasta las altas barandas,<br />&#161;dejadme subir!, dejadme<br />hasta las verdes barandas.<br />Barandales de la luna por<br />donde retumba el agua.
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">*
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">Ya suben los dos compadres<br />hacia las altas barandas.<br />Dejando un rastro de sangre.<br />Dejando un rastro de l&#225;grimas.<br />Temblaban en los tejados<br />farolillos de hojalata.<br />Mil panderos de cristal,<br />her&#237;an la madrugada.
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">*
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">Verde que te quiero verde,<br />verde viento, verdes ramas.<br />Los dos compadres subieron.<br />El largo viento, dejaba<br />en la boca un raro gusto<br />de hiel, de menta y de albahaca.<br />&#161;Compadre! &#191;D&#243;nde est&#225;, dime?<br />&#191;D&#243;nde est&#225; tu ni&#241;a amarga?<br />&#161;Cu&#225;ntas veces te esper&#243;!<br />&#161;Cu&#225;ntas veces te esperara<br />cara fresca, negro pelo,<br />en esta verde baranda!
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">*
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">Sobre el rostro del aljibe<br />se mec&#237;a la gitana.<br />Verde cama, pelo verde,<br />con ojos de fr&#237;a plata.<br />Un car&#225;mbano de luna<br />la sostiene sobre el agua.<br />La noche se puso &#237;ntima<br />como una peque&#241;a plaza.<br />Guardias civiles borrachos<br />en la puerta golpeaban.<br />Verde que te quiero verde.<br />Verde viento. Verdes ramas.<br />El barco sobre la mar.<br />Y el caballo en la monta&#241;a.
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">
<p>&nbsp;</p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><personname w:st="on" productid="LA MONJA GITANA"><strong><personname w:st="on" productid="LA MONJA"><span style="FONT-FAMILY: Arial">La monja gitana.</span></personname></strong></personname></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><personname w:st="on" productid="LA MONJA GITANA"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span></personname><span style="FONT-FAMILY: Arial">
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"><em><font size="2">A Jos&#233; Moreno Villa</font></em></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">Silencio de cal y mirto.<br />Malvas en las hierbas finas.<br />La monja borda alhel&#237;es<br />sobre una tela pajiza.<br />Vuelan en la ara&#241;a gris,<br />siete p&#225;jaros del prisma.<br />La iglesia gru&#241;e a lo lejos<br />como un oso panza arriba.<br />&#161;Qu&#233; bien borda ! &#161;Con qu&#233; gracia!<br />Sobre la tela pajiza,<br />ella quisiera bordar<br />flores de su fantas&#237;a.<br />&#161;Qu&#233; girasol! &#161;Qu&#233; magnolia<br />de lentejuelas y cintas!<br />&#161;Qu&#233; azafranes y qu&#233; lunas,<br />en el mantel de la misa!<br />Cinco toronjas se endulzan<br />en la cercana cocina.<br />Las cinco llagas de Cristo<br />cortadas en Almer&#237;a.<br />Por los ojos de la monja<br />galopan dos caballistas.<br />Un rumor &#250;ltimo y sordo<br />le despega la camisa,<br />y al mirar nubes y montes<br />en las yertas lejan&#237;as,<br />se quiebra su coraz&#243;n<br />de az&#250;car y yerbaluisa.<br />&#161;Oh!, qu&#233; llanura empinada<br />con veinte soles arriba.<br />&#161;Qu&#233; r&#237;os puestos de pie<br />vislumbra su fantas&#237;a!<br />Pero sigue con sus flores,<br />mientras que de pie, en la brisa,<br />la luz juega el ajedrez<br />alto de la celos&#237;a.
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">
<p>&nbsp;</p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><personname w:st="on" productid="LA CASADA INFIEL"><personname w:st="on" productid="LA CASADA"><span style="FONT-FAMILY: Arial"><strong>La casada infiel.</strong></span></personname></personname></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><personname w:st="on" productid="LA CASADA INFIEL"><span style="FONT-FAMILY: Arial"></span></personname><span style="FONT-FAMILY: Arial">
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial"><font size="2"><em>A Lydia Cabrera y a su negrita</em></font></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"><span style="FONT-FAMILY: Arial">Y que yo me la lleve al r&#237;o<br />creyendo que era mozuela,<br />pero ten&#237;a marido.<br />Fue la noche de Santiago<br />y casi por compromiso.<br />Se apagaron los faroles<br />y se encendieron los grillos.<br />En las &#250;ltimas esquinas<br />toqu&#233; sus pechos dormidos,<br />y se me abrieron de pronto<br />como ramos de jacintos.<br />El almid&#243;n de su enagua me<br />sonaba en el o&#237;do,<br />como una pieza de seda<br />rasgada por diez cuchillos<br />Sin luz de plata en sus copas<br />los &#225;rboles han crecido,<br />y un horizonte de perros<br />ladra muy lejos del r&#237;o.
<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"